Fui y lo que vi, me confirmo mis sospechas.
Estaba en escayolado y con cara de moribundo. Por lo visto esa gente trató de robarle pero simplemente le dieron una paliza. Me había hecho daño y eso no lo iba a olvidar; pero en esta ocasión no mi miró con superioridad.
-¿Cómo estas?-mira al infinito-
-Mejor, gracias-me mira a los ojos- Todavía me aborreces...
-Sí, pero no te odio-suspiro- porque sólo eres un idiota-sonrío-
-Cierto- se ríe-
Lo nunca sabrá es que en ese momento lo que me hacía verlo con malos ojos murió; junto con mi conciencia. Pero si lo piensas bien, yo también era una idiota.
(Inspirado por la bloguera del blog "Mientras la vida me aguante")
(Inspirado por la bloguera del blog "Mientras la vida me aguante")
No hay comentarios:
Publicar un comentario