sábado, 10 de noviembre de 2012

Kuwefhuriefjiordj Error 404

Llevo todo este tiempo dándole vueltas a una cosa, que a primera vista no notamos: las reacciones o respuestas que provocamos en los demás.
Lo he descubierto porque una de mis compañeras me mira extraño y no entiendo el porqué si no le he hecho nada.

Un caso que seguramente os ha pasado alguna vez, es que cuando te enfadas con alguien; os perdonáis pero perdéis contacto y te mira diferente. Como si hubieras estado cincuenta años fuera o sin hablarle. No hay cosa que mas odie que eso, siempre digo que si no te caigo bien ni me mires.
Cuando estás, por ejemplo más callad@; la gente te mira intentando descifrar el qué te pasa... ¡¿Por qué narices no te acercas y me lo preguntas?! Ni que pudieras leer mis pensamientos, bueno mi amigo si puede; pero él es un caso aparte.
Yo, en concreto, soy una persona que siempre se ríe y sonríe. Pero últimamente lo no lo hago porque no tengo ganas, ¿ entonces tengo que estar enamorada, enfada, triste o yo qué sé? ¡NO! Simplemente no tengo ganas de fingir que estoy feliz, cuando en realidad quiero dormir 18 horas seguidas o en algunos casos retorcerte el cuello. No tengo porqué pero por no preocupar a nadie y para que no me den la lata; sonrío.
Pero se acabó. Todo tiene un límite y yo he llegado al mío. Sonrío si quiero y si no te miro seria; y si no te gusta te giras y ya está.

¿Por qué tiene que ser tan complicado? Yo al menos no lo sé, pero tampoco quiero saberlo.
Así que dejo esta pregunta para vuestras propias opiniones; ¿por qué la gente de tu alrededor supone cosas que no son, cuando dejas de fingir algo que no eres?

No hay comentarios:

Publicar un comentario