Date por aludido...
El viento agita las hojas del viejo limonero, del cuál cuelga mi último deseo.
Las flores despliegan sus coloridos vestidos, junto con algunos bichillos.
La vida vuelve a mi olvidado jardín; vistiéndolo de cachemir.
El viento mece la hamaca,
en la cuál estoy tumbada.
Mi pelo sin cesar de bailar, se enreda a un compás de más.
Mi sonrisa agradece,
este cielo que esclarece; las arrugadas heridas de un invierno eterno.
Al fin llegó, mi querido amigo.
Al fin salió el sol de su abedul,
con sus rayos amigables; que tostan mi piel con mimo.
Pues quién no puede echarte en falta; amigo mío. Primavera ya vino; solo tú recorres su camino...
Ay que bonito. Justo ahora que me ha dado por leer poesía, empiezas tú también a componer versos.
ResponderEliminarMe gusta, tanto como que haya llegado al fin la primavera. ¿Alguien puede resistirse a dejarse tostar por el sol y sus caricias? Yo no puedo, adoro ese abrasador cosquilleo. Cuánto lo echaba de menos.. y parece que tú también, ¿no?
Espero poder leer más versos tuyos.
Besoos :*
PD: Me gusta el nuevo diseño del blog ;)
Muchísimas gracias guapa!! ;)
EliminarCambié el diseño porque no me terminaba de convencer; pero ha quedado mejor de lo que pensaba ^^
Pues la vena poética ha aparecido porque en clase estoy dando a Antonio Machado; y me ha encantado. Me alegro de que a ti también.
Estoy deseando ver como tu compones versos.
Besetes!! <3