martes, 1 de octubre de 2013

El favor del Tiempo

Observo tranquila los pequeños puntitos luminosos del techo azul marino ese, que llamamos cielo. El aire hace que se me erice la piel y sienta un excitante escalofrío por la espalda. Con el pelo enredado en los retazos de recuerdos vagos, pienso en lo poco que queda de año. La sola idea de que este año acabe me entristece, porque cuando acaba un año empieza otro aún peor.
Todavía añoro aquello años en los que jugaba con plastilina en el colegio o practicaba gimnasia rítmica con mis amigas... pero ese tiempo ha pasado. Tiempo, como huye el muy cabrón.
Me levanto y limpio los restos de años pasados de mi chaqueta. Cojo mi móvil y llamo a Mañana, espero que la muy furcia me lo coja esta vez. Mientras espero, vuelvo a alzar la mirada al cielo; esperando una respuesta que nunca llega. Suspiro y veo como el vaho de mi boca se eleva hasta tocar un puntito luminoso; de repente este brilla con energía para volver a apagarse. Por un momento mis pupilas se habían dilatado... Mañana se pone al teléfono y me alejo del mundo.
Lo que nunca esperé es que ese fogonazo del puntito, lo vio quien es ahora mi media patata. Así que creo que por una vez, el tiempo me hizo un favor.

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