Les miro y una sonrisa pequeña, y un tanto osca se forma en mi cara. Nunca fui buena escondiendo nada, pero creo que con la práctica he mejorado. Ella tan feliz, que solo nombrarlo le ilumina la cara; en cambio yo no tengo nadie a quién nombrar.
Lo mejor que es que no tengo nadie a quién añorar, pues parece que Cupido se ha vuelto ciego... El tiempo pasa y sus caras se iluminan más con el tiempo, mientras la mía sigue igual; pero la bombilla de mi pecho comienza a fundirse. La verdad, es que no hay nada que pueda hacer; pero¡cómo me gustaría poder hacer algo!
Camino mi vida, con una medio sonrisa y una bolsa vacía. Mientras ella camina de la mano con él. Esto me hace pensar que la vida es injusta, pero... yo nunca lo tuve, así que ¿por qué lo añoro y extraño? Parece que nadie se percata de que mi bombilla ya no se enciende, ha terminado por fundirse y lo peor es que nadie la cambiará; mientras yo siga caminando mi vida.
Se podría decir que soy una estrella muerta, parece que brillo pero en realidad mi brillo murió hace demasiado tiempo como para pensarlo.
viernes, 6 de diciembre de 2013
Estrella muerta
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