Pero tú no lo entiendes, y ahora me encuentro en una encrucijada que no tiene solución. Un callejón con una salida que no quiero usar. Aunque acabaré haciéndolo.
Yo, la ilusa conformista; te dice que la puerta está a tu derecha. Que la abras y que te vayas, este no es tu lugar. La ilusa ha madurado y ha decidido que los cactus no son buenos para los globos, que un gato y un ratón no deben ser amigos y que los tiburones no se llevan bien con los peces heridos. Yo te digo con toda mi alma "te amé, pero ahora sólo quiero que veas porqué nadie te volverá a amar".
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