Es que es verte esa cara masculina, hermosa y peligrosa; escuchar tu respiración y mi cuerpo entero se cubría de pasión. Pero tu no me amabas, tu me usabas, rompías y pegabas. Nada esta bien o mal porque, nunca es tu culpa; solo mía. Ya no hay fuerza, solo dolor y unas lágrimas que apestan.
Reíste en alto cuando desapareciste de mi lado, burlándote de mi pasado .
Pero todo acto tiene consecuencia, nadie es perfecto ni nada eterno; te mordí con mi labios ardiendo en veneno de deseos rotos.Tu sufriste pero sin comprenderlo, te reíste para luego replicarme con tus ojos cubiertos de cobre ennegrecido.
Mis morados ojos consiguieron abrirse, pero no vieron lo deseado. Pues un joven muy apuesto estaba a mi lado. Sangrante y estúpidamente sonriente; como un caramelo relleno de veneno. Suculento y mortífero a un tiempo.
Tóquelo con temblorosa mano y no moverse pude ver. Estaba muerto, como el amor que ya no siento, aquí, en mi pecho.
sábado, 23 de febrero de 2013
Vacio mortífero
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario